Ruinas de Augustóbriga

Se ha bajado un hombre del coche. Me saluda y marcha hacia el pantano. En la orilla hay varios romanos con túnicas sucias. Me sitúo a la derecha del señor. La pena le entrecorta la voz: “Esto es lo que querían. Los señores entraron aquí con sus coches y sus carpetas y nos dijeron aquí ya no podéis vivir. Antes de poder asumirlo mi casa ya tenía toda el agua del mundo encima. ¿Ve allí?”, señala con su dedo al pantano. “Por allí vivía yo.” Sigue llorando al montarse en el coche. Los romanos permanecen frente al pantano de Valdecañas. Buscan la extinta Augustobriga, otra víctima más del 1963.

Augustóbriga o Talavera La vieja