Monasterio de Yuste

S. XV

Carlos V está en su palacio granadino una mañana soleada de 1542. Es el segundo día que se levanta más tarde de lo habitual; el primero que no desayuna. Carlos está cansado. Anoche pensó en la retirada. En la cena pidió que se le buscase un lugar donde alejarse de la corte toledana; de una Francia con la que había vuelto a entrar en guerra… Quince años después, en 1558, de nuevo amaneció bueno. Dos monjes jerónimos colocaron su silla junto a la ventana. A Carlos le gusta pescar desde su habitación, en el estanque del monasterio de Yuste… Voy a Guadalupe acompañado por Juan de Austria y Magdalena de Ulloa, que desea orar a los pies de la Virgen. Hablamos de Carlos V. Juan es fruto de una relación extramatrimonial de éste con Bárbara Bloomberg. Aquí en Yuste ha conocido a su padre. “Pesca todo el tiempo. Le he visto mal. No levanta la caña ni cuando le pica un pez”, me cuenta Juan. Algo dentro del monarca pide una nueva retirada. Dos meses después, el 23 de septiembre de 1558, fallece Carlos V. Ese día nadie pesca en el estanque.

Claustro Gótico