Colegio de San Prudencio

S. XV. Iglesia Actual Renacentista

Por primera vez veo a uno de los hombres más importantes del Camino Real, el arzobispo Pedro Tenorio. Lo he visto pasar por la Puerta del Serafín y me he apresurado. Pero al entrar en la iglesia ha desaparecido, al igual que los jerónimos que la habitaban desde 1398. Noto el eco de su voz: él la llama Iglesia de Santa Catalina. Por más que he preguntado nadie sabe de él. Pedro mandó construir esta iglesia en 1372. Veo el problema: la gente no es capaz de ver a través del tiempo; son sordos al eco que todavía rebota en las piedras desde hace siglos. Algo me dice que cada hecho perdura, que permanece; que la esencia de los que han estado en el camino se puede percibir si se tiene el suficiente olfato…