Convento de San Francisco

S. XVI

Ya se fueron. Según me cuentan salieron descalzos del convento. No les importó el frío invernal. Francisco de Quiñones es el que ha tenido la corazonada de enviar a doce frailes para evangelizar el nuevo mundo. Eran doce como los Apóstoles. Llegaron a Veracruz en mayo de 1524. Hernán Cortés los recibió en Ciudad de México. Portaban una cédula firmada por el propio Carlos V. Todavía descalzos, dormían en el suelo y traían un sayal roído como única vestimenta. Convirtieron a millones de indios en muy pocos años. Su pobreza llamó la atención de los nativos. A Toribio de Benavente le llamaban “motolinía”. Aquello significaba pobre. Desde entonces se hizo llamar Toribio de Motolinía. He intentado llegar a tiempo al convento para hablar con él. Quería darle una advertencia: Aunque fue partidario de la predicación forzosa y de la esclavitud que tanto combatió Bartolomé de las Casas, tendrá problemas por negarse a que los indios pagaran impuestos. Debe ser precavido porque los últimos años de su vida le perseguirán. Pero vine tarde...

Ermita de nuestra señora del Berrocal - exterior