Palacio del Marqués de Mirabel

S. XVI

He visto el busto de mármol de Carlos V dentro del palacio. En la inscripción latina se lee “Cas V.R.I.”. Carlos V emperador de los romanos, eso significa. Es una pieza traída de Italia por Luis de Ávila, que se había casado recientemente con la hija de Fadrique de Zúñiga. Carlos V nombró a éste último Marqués de Mirabel en 1535 por lograr que Plasencia no se sumara a la revuelta comunera de Castilla. Fadrique murió dos años después. Luis de Ávila es el nuevo marqués y el que habita el palacio. El busto solo es una muestra más del aprecio que le tiene al emperador. Luis escribió el célebre “Comentario de la guerra de Alemania hecha por Carlos V”. El de Gante dijo de sí mismo que “más hazañas había logrado Alejandro Magno, pero que no había tenido tan buen cronista”. No es de extrañar que aceptara el consejo de Luis de retirarse a Yuste. Carlos confía plenamente en él. Luis visita el monasterio a menudo y pasa algunas tardes con él. A veces coincide allí con el padre prior de Guadalupe, que se encarga de llevar una vez al mes los corderos criados con pan que tanto le gustan al emperador. Yo, en cambio, estoy solo. En las afueras del palacio tengo tiempo de pensar en un Luis que tarda demasiado. Supongo que estará de nuevo con su admirado amigo.

Plaza San Nicolas