Iglesia de San Martín

En una calle estrecha junto a la Iglesia de San Martín he visto a Hernán Cortés. En el castillo entablé amistad con un hombre que hace la ruta a la inversa. Al bajar vinimos juntos a la Iglesia. Hernán ha salido de la nada y se ha chocado conmigo. Está alterado y con razón. Cristóbal Colón está en el pueblo. ¿Quién es?, le pregunto en broma. “El marinero, el que viene de la Indias. Ha traído a dos de allá”, me contesta. A sus diez años todavía no sabe que también él pisará las Indias en un futuro. Tampoco sabe, como yo sé, quién es de verdad Cristóbal Colón…